Algunas vacunas contra el SARS-CoV-2 se han asociado con casos muy raros de trombos (coágulos) sanguíneos y disminución de plaquetas (trombocitopenia). Estos cuadros se describieron, principalmente, en mujeres menores de 60 años y luego de 2 semanas de vacunación en promedio. 

Sin embargo, el riesgo de que esto suceda es extremadamente bajo (0,0004% con la vacuna de AstraZeneca y 0.0008% con la vacuna de Jannsen) y muchísimo menor al riesgo de presentar trombosis asociado al uso de anticonceptivos orales (0,05%), a un viaje en avión (0,1%) o a la infección por COVID-19 (7,8-23%). 

De esta forma, los beneficios de la vacunación contra el coronavirus superan cualquier riesgo de efecto secundario, y así fue anunciado por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para las vacunas de AstraZeneca y Janssen

En la Argentina, en función de la evidencia actual, la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas (CoNaSeVa) recomendó continuar con la aplicación de la vacuna de AstraZeneca/Covishield. “Como todo fármaco, las vacunas no están exentas de efectos adversos, sin embargo, es mayor el beneficio sobre el riesgo”, concluyó la CoNaSeva.

Sí. Aunque las personas con antecedentes de trombosis tienen un riesgo mayor de volver a presentar trombosis, no se ha observado que la vacuna de AstraZeneca tenga un efecto en este sentido. Los casos descritos no se relacionan con el antecedente de trombosis. La vacuna previene de forma eficaz la COVID-19 grave, que sí conlleva un riesgo significativo de desarrollar trombosis. Por estas 2 razones, la vacuna es altamente recomendable, según explica la CoNaSeVa.

Sí, podés vacunarte. Hasta el momento, no se ha encontrado una relación entre el antecedente de haber sufrido un accidente cerebrovascular (ACV) y la ocurrencia de eventos de trombosis posterior a la vacunación COVID-19.

Sí, el tratamiento anticoagulante no supone una contraindicación para la vacunación COVID-19. Solo tenés que avisar antes a quien te aplique la inyección, ya que se recomienda administrar la vacuna con aguja fina y presionar de forma continuada y fija sobre el sitio de la inyección al menos 3 minutos para evitar la aparición de un hematoma.

No. Todas las vacunas que se aplican en Argentina carecen de capacidad replicativa del virus por lo que no generan ningún riesgo de desarrollar la enfermedad. En el caso de presentar síntomas compatibles con COVID-19 con PCR positiva, existen múltiples posibilidades (en orden decreciente de probabilidad):

  1. Personas que fueron vacunadas inadvertidamente durante el período de incubación de la enfermedad.
  2. Personas que se infectaron pocos días post-vacunación, ya que la respuesta del sistema inmune demora hasta 28 días, y si bien se conoce su protección frente a la enfermedad, aún se desconoce su posible efecto protector sobre la infección.
  3. Personas que se enfermaron a pesar del efecto protector de la vacuna, ya que las mismas no ofrecen una protección del 100%

No hay ninguna evidencia científica que indique que vacunarse estando en período de incubación de la enfermedad pueda producir complicaciones de gravedad ni la muerte. La recomendación del Ministerio de Salud de la Nación es esperar el alta médica de COVID-19 previo a la inmunización.

Por lo general, el 99% de los eventos adversos de las vacunas contra COVID-19 son leves y se dan dentro de las 48 horas de su aplicación.

Se debe esperar entre 3 y 6 meses después del alta clínica para aplicarse la primera dosis de la vacuna. El Ministerio de Salud de la Nación recomienda la postergación de la aplicación de la primera dosis de la vacuna en aquellas personas recuperadas de COVID-19 dado que el número de casos de reinfección documentada es muy bajo en los 6 meses posteriores al diagnóstico.

Los intervalos recomendados en todas las vacunas son mínimos, no máximos. La mayor eficacia se logra con la primera dosis, y la segunda dosis aumenta un poco la eficacia pero, sobre todo, permite mantenerla por más tiempo. En todo el mundo se ha observado que la vacunación con una dosis, si bien ofrece menos protección que con 2 dosis, brinda protección muy alta frente a la enfermedad grave, hospitalización y muerte. Por este motivo, el Ministerio de Salud de la Nación decidió priorizar la aplicación de la mayor cantidad posible de primeras dosis entre la población de riesgo (mayores de 60), difiriendo la aplicación de la segunda dosis, ya que estudios científicos (ver acá y acá) indican que esta demora no afectaría significativamente la eficacia, ni supone riesgo alguno a la salud.

Para la vacuna desarrollada por AstraZeneca los estudios demuestran que la eficacia de la vacuna es mayor cuando el intervalo entre dosis es más largo. Al recibirla a los 14 días de la primera, la eficacia fue del 63% contra la infección sintomática por SARS-CoV-2, pero al recibirla a las 12 semanas o más, asciende al 82%. 

Un estudio preliminar de investigadores del Conicet sobre la respuesta inmune inducida por la vacuna Sputnik V, indica que el 94% mostró presencia de anticuerpos específicos tras recibir una sola dosis. En el caso de Sinopharm, no hay suficiente información para determinar la eficacia de una sola dosis, pero la experiencia en otros países y en estudios que empiezan a hacerse en Argentina muestran que se alcanzan niveles suficientes de inmunidad con la primera dosis.

Tanto AstraZeneca como Covishield corresponden a la misma vacuna (ChAdOx1-S) pero de distinto laboratorio productor. Por lo cual, en esa situación, no se trataría de “intercambiabilidad de productos” sino de productores, lo que permite combinarlas en su utilización. Esto significa que si una persona recibió como primera dosis la Covishield (AstraZeneca producida en la India), puede recibir la segunda dosis de la vacuna de AstraZeneca producida en cualquier otro sitio.
Sí, mientras sea en forma moderada no hay contraindicación para beber alcohol luego de recibir la vacuna Sputnik V.

Sí, todas aquellas personas que cumplan con la definición de contacto estrecho deben cumplir con las medidas de cuarentena y prevención de acuerdo al plazo establecido para la población general, más allá de su estado de vacunación contra COVID-19, según explica el Ministerio de Salud de la Nación. Las vacunas autorizadas han demostrado una adecuada seguridad y eficacia en la prevención de formas sintomáticas. Sin embargo, la evidencia disponible del impacto de la vacunación en la transmisión del SARS-CoV-2 es insuficiente a la fecha. Por eso, se debe continuar con todas las medidas de aislamiento y prevención.

Desde la Comisión Nacional de Inmunizaciones se recomienda respetar un intervalo mínimo de 14 días entre la aplicación de la vacuna antigripal y las vacunas contra el coronavirus. La vacuna antigripal está disponible en forma gratuita para el personal de salud, mayores de 65 años, personas gestantes y puérperas, niñas y niños de 6 a 24 meses y personas de 2 a 64 años con condiciones de riesgo como obesidad, diabetes, enfermedades respiratorias, enfermedades cardíacas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, pacientes oncohematológicos, trasplantados o personas con insuficiencia renal crónica en diálisis.
Mientras hayan pasado al menos 14 días podés vacunarte contra la gripe y la neumonía luego de recibir la primera dosis de la vacuna COVID-19.
No, si tenés indicación de vacuna antigripal es importante que te vacunes.
La recomendación es que pasen, al menos, 14 días entre cualquier vacuna y la de COVID-19, por eso deberías reprogramar tu turno.
Sí, aunque lo conveniente siempre es que haya un intervalo mínimo de 14 días entre la vacuna COVID-19 y cualquier otra vacuna.
No, la inmunidad que genera la vacuna no depende solo de los anticuerpos. Existe la inmunidad celular que no puede medirse tan fácilmente como los anticuerpos. No está recomendado la realización de test de anticuerpos post vacunación, excepto en el contexto de un estudio epidemiológico.
No hay evidencia científica de que alguien con efectos secundarios más evidentes de la vacuna esté luego mejor protegido contra la COVID-19. La ausencia de efectos secundarios no significa que la vacuna no funcione. Nadie sabe realmente por qué algunas personas tienen muchos efectos secundarios y otras ninguno. Lo que sí sabemos es que los jóvenes tienen una respuesta inmunitaria más fuerte a las vacunas que los mayores, cuyo sistema inmunitario se debilita con la edad.

Última actualización: 17 de septiembre de 2021 @ 10:10 am