Última actualización: 5 de agosto de 2022 @ 11:30 am

A niñas y niños de entre 3 y 11 años, para luego continuar con la vacunación universal a partir de los 6 meses de vida.
La vacuna desarrollada por el laboratorio Sinopharm autorizada para su uso en niños y niñas mayores de 3 años a partir de que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnologías Médicas (ANMAT)

Vacuna Pfizer: en formulación pediátrica, su uso está autorizado a partir de los años tanto para iniciar o completar esquemas como para dosis de refuerzo.

Vacuna Moderna: en formulación pediátrica su uso en Argentina (y otros países del mundo) está autorizado a partir de los 6 meses de vida en un esquema de dos dosis. Esta es la única vacuna que puede utilizarse en lactantes desde los 6 meses hasta los 2 años de vida.

Sí, pasados, al menos, 120 días de la segunda dosis los niños de 3 y 4 años deben recibir una dosis de refuerzo con la vacuna Moderna.

Para los niños de 5 años o más, el refuerzo puede ser con vacuna de Pfizer o Moderna.

A la fecha no hay indicación de segundo refuerzo para los menores de 18 años.

Los efectos adversos que pueden aparecer en las primeras 48 hs post vacunación son leves y similares a los de los adultos, e incluyen dolor en el sitio de inyección, fiebre, tos, náuseas, dolor de cabeza y cansancio.

Informe de Seguridad en Vacunas del Ministerio de la Salud de la Nación.

Los niños y niñas pueden contagiarse y transmitir el virus como los adultos. Si bien es cierto que la mayoría de los niños transitan la COVID-19 de forma asintomática o con cuadros leves, algunos de ellos pueden tener síntomas persistentes (COVID prolongado o long COVID). En el caso de niños con enfermedades de base y también menores de 1 año pueden sufrir formas graves de la enfermedad y requerir hospitalización.

El objetivo de la vacunación es disminuir el riesgo de formas graves de la enfermedad, hospitalizaciones y muerte. También es una forma de prevenir el síndrome inflamatorio multisistémico (SIM) pos COVID-19, una respuesta inflamatoria exacerbada que se puede presentar en niñas y niños sin enfermedades de base después de haber tenido la infección.

Además, la vacunación pediátrica contra la COVID-19 tiene un rol en fortalecer la presencialidad cuidada en las escuelas.

No, la vacunación contra el coronavirus no es obligatoria pero el Ministerio de Salud de la Nación y las sociedades científicas recomiendan enfáticamente aplicar la vacuna a niños y niñas a partir de los 6 meses de vida. Además del beneficio individual, la vacunación es un acto de solidaridad que beneficia a toda la sociedad. Con la vacunación de los chicos se contribuye a la inmunidad colectiva y a evitar la transmisión intra-hogar, especialmente a las personas mayores y con condiciones de riesgo.
Durante el momento de mayor incidencia de casos en nuestro país en el 2021, la proporción de casos en el grupo de 0 a 19 años aumentó respecto a la del resto de los grupos etarios en los cuales la vacunación comenzó de manera sucesiva durante el año en curso. Por este motivo, el avance de la campaña de vacunación en las personas menores de 18 años permitiría reducir el número de personas susceptibles y, con ello, tendrá un posible impacto en la propagación viral.
Sí, se puede administrar la vacuna contra el coronavirus junto con cualquier otra vacuna incluida en el Calendario Nacional de Vacunación, pudiéndose aplicar el mismo día o en días diferentes, sin requerir intervalo entre las dosis. De hecho, el Ministerio de Salud de la Nación recomienda aprovechar la oportunidad de aplicación de la vacuna COVID-19 para completar esquemas de las vacunas del Calendario.
Si tiene solo un resfrío o mocos se puede vacunar, pero si tiene fiebre, tos y/o dolor muscular se debe descartar primero COVID-19 y es recomendable aguardar a la recuperación de la enfermedad antes de recibir la vacuna.
No, no es recomendable ya que teóricamente podrían mitigar la respuesta inmune y hacer que las vacunas sean menos efectivas. Por lo tanto, no se recomienda dar a los chicos un medicamento anti febril antes de la vacunación. Sin embargo, son útiles para disminuir los efectos secundarios si es que ocurren luego de la vacunación.
Sí, si bien está demostrado el pasaje de anticuerpos a través de la placenta y la leche materna, la respuesta inmune que se genera no se equipara a la que se logra con la aplicación de la vacuna.